lunes, 5 de diciembre de 2011

Éxito de público en la Feria del Libro Aragonés


ANTONIO MARTÍNEZ
05/12/2011

La Feria del Libro Aragonés (FLA), que cumple su XVII edición, ha cobrado fuerza entre los lectores, autores y editores, profesionales que se han volcado para presentar la novedades de un ámbito, el cultural, cada vez más fuerte en Aragón, y prestando especial atención, en esta ocasión, al cómic.

Opiniones de la FLA

José Luis Añaños, de la "Editorial Pirineo" de Huesca, manifestaba que la "FLA" sigue en su línea a pesar de la crisis, manteniéndose la asistencia de público, con gran aceptación en Monzón y en la Comarca del Cinca Medio...

José Antonio Adell, que no presenta ninguna obra este año, también se mostraba satisfecho por la asistencia de público al stand interesado por otras de sus obras sobre brujas, historias de amor y temas ligados a la tierra...
CONTINÚA:
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Entrega de Premios "VII Premio Anual de Composición y Recuperación de Música Popular Aragonesa Comarca Campo de Belchite"

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Entrega de Premios
"VII Premio Anual de Composición y Recuperación de Música Popular Aragonesa Comarca Campo de Belchite"
Almonacid de la Cuba, Sábado 10 de diciembre de 2011
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El próximo sábado, 10 de diciembre, a las 11 horas, tendrá lugar en el Salón de Actos del Ayuntamiento de Almonacid de la Cuba la entrega de premios a los ganadores del concurso. El acto estará presidido por Baltasar Yus,  Presidente de la Comarca Campo de Belchite, se interpretarán las melodías ganadoras.
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viernes, 25 de noviembre de 2011

La vida de Joaquín Costa se presenta en Andorra

El Centro Aragonés de Andorra celebra en noviembre sus jornadas culturales

Asistentes a las jornadas culturales que organiza el Centro Aragonés de Andorra.
Foto Alodia
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HUESCA.- El Centro Aragonés de Andorra celebra este mes de noviembre sus jornadas culturales. Un año más, los escritores José Antonio Adell y Celedonio García fueron invitados a participar en el evento. En esta edición, los historiadores hablaron de la vida y obra de Joaquín Costa, apoyados por un audiovisual. La conferencia se desarrolló en el Ayuntamiento de Escaldes-Engordany y contó con la asistencia de numerosos socios. El presidente de la asociación, Santos Casao López, les agradeció su trabajo y su esfuerzo por asistir a la cita.

Santos Casao, presidente del Centro Aragónés de Andorra, con García y Adell. Foto: Alodia García
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Adell y García han tratado otros años de diferentes temáticas, que han desarrollado en sus libros: “Brujas y seres mágicos de Aragón”, “Historias de bandoleros aragoneses”, “Historias se amor en Aragón”, “Historias de nuestros pueblos”, “El agua, cultura y tradición aragonesa”.

El presidente de la Asociación Santos Casao López les agradeció su trabajo y su esfuerzo por asistir a estas Jornadas. Al final de la charla hubo varias intervenciones glosando la figura de Joaquín Costa, en este centenario de su muerte.

El Centro Aragonés de Andorra es uno de los 14 centros aragoneses en el extranjero. Los demás se encuentran en Tolouse (Francia), Bruselas, Argentina (6), Cuba, Chile, Brasil, Venezuela y Perú. En España existen cuarenta y nueve, en todas las comunidades autónomas, salvo en Asturias, Murcia, Extremadura y Canarias. Sólo en Cataluña se encuentran veinticinco de ellos.
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Más información:
http://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=717777
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lunes, 21 de noviembre de 2011

Santa Cecilia

Banda de música de Benabarre dirigida por Antonio Pérez. Se estrenó el día de Santa Cecilia de 1928

EL CICLO FESTIVO ANUAL
"Cuadernos Altoaragoneses"

Diario del Altoaragón, Domingo, 22 de noviembre de 1992

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

Santa Cecilia,virgen y mártir romana del siglo II, es la patrona de los músicos; su festividad se celebra el 22 de noviembre. Pocos pueblos del Alto Aragón la veneran en sus fiestas locales; es la patrona de Chibluco, Santa Cilia de Panzano, Santa Cilia de Jaca y Bárcabo. En Chibluco y Santa Cilia de Panzano la festejan en sus fiestas mayores; Santa Cilia de Jaca en las pequeñas, y en Bárcabo ya no organizan actos en su honor.

LAS FIESTAS

En Bárcabo los mozos eran los auténticos protagonistas de las fiestas; mataban varios corderos y hacían acopio de tortas, vino y otras viandas en la ‘casa del gasto”. El segundo día de las fiestas dedicaban canciones al cura agradeciéndote su convite, igual que en la ronda de la víspera.

En Chibluco, el “mainate” se encargaba de contratar la música (los “Ger” o los “Ciegos de Siétamo) para las rondas y los bailes. Con el paso de los años se perdieron los clásicos festejos: tiro de barra, juego de pelota, tiro de soga, corrida de sacos, etcétera. Similares actos programaban en las fiestas de Santa Cilla de Jaca; actualmente sólo hay celebraciones religiosas y bailes.

En algunas poblaciones los músicos también festejaban a su patrona. En Huesca, la víspera Salían de ronda y daban serenatas a las autoridades; el día de Santa Cecilia la banda municipal amenizaba los actos religiosos en la iglesia de Santo Domingo. Otros actos eran la comida fraternal, los pasacalles y el concierto. En Benabarre adornaban e iluminaban el Centro Filarmónico; los festejos consistían en dianas, misa de terno, banquete y bailes. En 1928, Antonio Pérez Alcázar organizó la banda y el día de Santa

Cecilia hizo su presentación. Benabarre había contado ya con una banda a finales del siglo pasado, que feneció a poco de nacer.

Con festejos similares veneraban a su patrona los numerosos músicos que ejercían en las fiestas de la provincia: Pocos pueblos carecían de su rondalla, la mayoría de las veces de aficionados que aprovechaban cualquier día de fiesta o víspera para salir de ronda, acompañados del cantador. El gaitero amenizaba dances, bailes y pasacalles. Las pequeñas orquestinas partían de un pueblo a otro animando las fiestas, como las orquestas afamadas y las bandas de música, entre ellas las prestigiosas bandas militares, muy solicitadas en las poblaciones más grandes. –

Es innumerable la relación de músicos y grupos musicales altoaragoneses, sin embargo, esta modesta relación puede servir de homenaje a todos aquellos, año tras año, trashumantes de la fiesta.

Orquesta Lacasta en el Casino de Jaca 
 
 POR EL PIRINEO

Mariano del Tiempo, conocido como “Xaquín o Chaquín” tocaba, en años veinte, con chiflo y salterio, o chicotén, en la procesión de Santa Orosia de Jaca y también amenizaba fiestas de los pueblos vecinos. Le sucedería Mariano Jiménez Auséns. En Yebra, Tomasico, de Rasal, precedió a Alfonso Villacampa y a su hijo Faustino. Juan Cazcarra se hizo famoso con el apodo de “el gaitero de Bestué”. En Graus una tonadilla de la “llega” recuerda a los tres músicos de Caserras del Castillo, el gaitero Isidro Castel y los dulzaineros Pedro Lloret y otro del que no conocemos el nombre:

“Amadruga, druga, druga,
amadruga repatán
a’sperá los tres gaiteros
de Caserras a Solans”.

En muchos pueblos había músicos locales que amenizaban las fiestas pequeñas, bailes de sociedad y las de los pueblos de alrededor: músicos de Santa Cilia, Javierregay, Javierrelatre, Aísa, Ansó, Acumuer, Berdún, Labuerda, Biniés, Echo, Larués, Santa Cruz, Patemoy...

Especialmente conocido en la comarca jacetana fue el violinista Félix Biniés, de Biniés. Por el Sobrarbe: Juan Antonio Bardají, de Guaso; Joaquín Buil, de Labuerda y Enrique Mur, de Asín, entre otros muchos.

En 1990 renació la banda Municipal de Jaca, desde que hace una veintena de años desapareciera la “Agrupación Musical Santa Orosia”, que debutó el 22 de noviembre de 1957, bajo la dirección de su creador Miguel Lerma. Jaca ya tenía una gran tradición musical desarrollada por la Agrupación Musical y por las orquestinas que amenizaban las fiestas de los pueblos de la comarca. Entre otras, la banda municipal de Jaca, dirigida a principios de siglo por el señor Pomar, la orquestina “Jacetana” o el Quinteto Jacetano, dirigido por Juan Cajal, y la orquesta Lacasta.

Los destacamentos militares de Jaca también poseían sus bandas, igualmente solicitadas para fiestas patronales: la del Regimiento de Cazadores, la del Sicilia y la del Galicia.

Simón Dieste Garcés dirigía la banda municipal de Botaya. El maestro Ignacio Baile formó en 1930 una banda en Ansó, compuesta por niños del pueblo. Baile había sido el director de la banda de Torres de Berellén. En Larrés también se formó una orquestina dirigida por David Capillas.

En la Ribagorza, la banda de Benabarre sigue activa; otras ya desaparecieron.

En la Ribagoriana localidad de Laspaúles, gracias a la tenacidad de Delfín Berenguer, surgió una banda de música en 1929. Más antigua era la banda municipal de Graus, dirigida en los años veinte por Cándido Cánovas, y la banda Gradense por Domingo Víu. La banda de Lascuarre la dirigía el reverendo de la localidad Vicente Quintillas Barrales. Y José Armella Sardá fue el director, en los primeros años de este siglo, de la banda de Arén.

Estrellas Negras, de Binaced

EL SOMONTANO, LA LITERA Y LA RIBERA DEL CINCA

En la ciudad de Barbastro contaban a principios de siglo con la banda Barbastrense, dirigida por el señor Cote, y el quinteto del Hotel San Ramón. En las fiestas de San Ramón de 1929 se presentó la nueva banda municipal de Barbastro, dirigida por Miguel Bellosta; otros grupos barbastrenses eran la orquesta del Teatro Principal, dirigida por

Pablo Ibáñez; la orquesta dirigida por el músico Santamaría, el quinteto de Sebastián Gistaín o la orquestina dirigida por Carrasco. En Naval se formó otra orquestina denominada “Jazz Alto-Aragonesa”. En Estadilla la banda de “La Carrodilla”. Los hermanos Almunia dirigían la banda de Lagunarrota.
En la Litera existió una larga tradición musical. Los tres “Ciegos de Alcampell” se hicieron populares cantando, con la guitarra, bandurria y violín, canciones populares en lacomarca como: “La Machina” y “El coro de los ciegos”. Varias poblaciones formaron orquestinas y bandas de música. Antonio Rufas y Sebastián Domec dirigieron las orquestinas de Azanuy; de este lugar surgieron suficientes músicos para formar varias orquestinas: el “Terceto de Azanuy”, la “Rufas” y “La Familiar”.

En Tamarite los grupos musicales no fueron menos: la orquestina “Los Llaseras”, la de los hermanos “Los Navarros”, la banda “La Filarmónica”, dirigida por Mariano

Aguilar y la orquestin “Par de llons”. Emilio Santisteve dirigía la banda (años veinte).

El violinista Mariano Serrato dirigía a la “Orquestina de Binéfar”. En estavilla estaba, además, la orquestina “Ideal Jazz” y la banda. Otras músicas que se crearon en la zona fueron la banda de Camporrells (años veinte), la de los “Nois” de Castillonroy, la de Peralta de la Sal (años veinte), la de Albelda, “Estrellas Negras” de Binaced, “Casino”, “Catiusca”, “Columbia”, “Farbines”, etcétera.

Orquesta Ríos de Belver, formada por Antonio Ríos, Ramón, Teodoro Coll y Zamora
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La banda de Monzón tiene una larga trayectoria musical, que permanece en la actualidad con “La Lira”; sus directores, en los años veinte y treinta, fueron Manuel Porte y Vicente Muntolín. Antonio Ríos y sus hijos dirigieron las diferentes generaciones de la Orquestina “Ríos”, de Belver de Cinca, muy conocida por toda la provincia, así como el “Terceto de Alcolea”, dirigido por Antonio Sender la “Ramos”, también de Alcolea, dirigida por Manuel Ramos, o la “Ontiñenense” u orquesta de Ontiñena, dirigida por Ramón Lafarga y José Guioni; éste sería director, posteriormente, de la banda de Fraga y de la orquestina “La Sinfóníca” de Sariñena La banda de Fraga también estuvo dirigida por el músico Villanova (años diez) y por el maestro Sansó (años treinta).

Banda Oscense en las fiestas de Sesa de 1926
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LA HOYA Y LOS MONEGROS

La banda Oscense, o de Huesca, dirigida por Manuel Sariflena, junto con las militares, amenizaron durante el primer tercio de siglo las fiestas de Huesca. Otras bandas de la capital fueron la de la Escuela de Artes y Oficios, la de cornetas y tambores del Batallón Infantil o la que se presentó en las fiestas de 1944, integrada por jóvenes acogidos en las Residencias Provinciales. De la capital también surgieron bastantes músicos que formaron o dirigieron otros grupos, como Luis Roig, Gregorio Barrio, Mariano Funes, los hermanos Ger, Victoriano Monsón o Domingo Ballabriga.

Algunos músicos destacados de la zona en los primeros años de este siglo fueron Rafael Mavilla y José Latre, de Angüés; Mariano Buisán, de Peralta de Alcofea, y Victorián

Santolaria, de Siétamo. En esta villa nacieron dos de los músicos más populares de la provincia, Pedro Antonio Burgasé Artero, que tocaba el violín, y su hermano, ciego, Eduardo, que tocaba la guitarra; se les conocía como “Los Ciegos de Siétamo”.

La banda de Almudévar debutó en 1932, siendo su director Teodoro Sanaguslín. La de Tardienta estuvo dirigida por José Pastor, director también de la banda del Regimiento Valladolid. La de Gurrea la dirigía Salvador Plá. Otros lugares que formaron grupos musicales fueron: Loarre (“Estrellas del Jazz” y “Barones del Ritmo’), Ayerbe (la banda “Ayerbense”, formada y dirigida por Emilio Ponz 1904, y los “Teller”), La Peña (orquesta dirigida por Pedro Luna)...

Orquesta Klipper Jazz en el Casino Oscense
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Entre los más conocidos músicos de la comarca monegrina destacan los gaiteros, amenizando rondas, pasacalles y dances (Los “Becana”, de Robres; Serién Pueyo, de Castejón de Monegros; Vicente Capitán, Juan Miro Martín Blecua, de Sariñena; Agustín Ballarín, Daniel Labrador...).

Las fiestas de Sariñena las amenizaron muchos años bandas militares, aunque en el Casino actuaban pequeñas orquestinas, entre ellas las locales. En los primeros años de este siglo, el Sexteto dirigido por el maestro Orós “Orfeón Sariñenense”, y en los años treinta la orquestina “Merriment Jazz”, “La Sinfónica” y la “Juarinín”.

Castejón de Monegros tuvo gaiteros, al organista Antonio Anadón y una banda de uerda de la Sociedad Juvenil, todos en los primeros años de siglo. A comienzos de siglo Bernardino Pares dirigía la banda municipal de Alcubierre. La sociedad filarmónica “La Alcubierrense” disponía de un nutrido repertorio. Otra orquestina estuvo dirigida por Pascual Lasheras.

Orquestina Ontiñenense, 1930

Igualmente importantes y numerosas fueron las bandas de música militares (Regimientos de Valladolid, Aragón, Gerona, Almansa, Navarra, del Infante, Albuera,

Galicia...), las llegadas de fuera de la provincia (Villamayor, Zuera, Villanueva de Gállego, Aguarón, Peñaflor, Gallur, Aniñón, Zaragoza...), las rondallas y los célebres cantadores que participaron en las fiestas altoaragonesas.
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sábado, 19 de noviembre de 2011

Músicos del Alto Aragón


Internacional Orquesta Ríos, de Belver de Cinca, dirigida por el trompetista Antonio Ríos. Cantantes: Zaro Fleta y Joaquín Senar "Joassen". Finalista del concurso de Televisión "Gente Joven"

ESPECIAL SANTA CECILIA

Diario del Altoaragón, Jueves, 22 de noviembre de 2001

Por José Antonio ADELLCASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

Santa Cecilia, virgen y mártir romana del siglo II, es la patrona de los músicos. También es la patrona de Chibluco, Santa Cilia de Panzano, Santa Cilia de Jaca y Bárcabo.

Esta festividad la celebran especialmente los músicos. Antaño festejaban a su patrona con diversos actos, haciendo partícipe al resto de la población. En Huesca, la víspera salían de ronda y daban serenatas a las autoridades, y el día de Santa Cecilia la banda municipal amenizaba los actos religiosos en la iglesia de Santo Domingo, hacía un pasacalles y daba un concierto. En Benabarre se adornaba e iluminaba el Centro Filarmónico; los festejos consistían en dianas, misa de terno, banquete y bailes.

Músicos españoles en Luchon hacia 1900
Con festejos similares veneraban a su patrona los numerosos músicos que amenizaban las fiestas de la provincia. Muchos pueblos tenían su rondalla, casi siempre formada por aficionados que aprovechaban cualquier día de fiesta o víspera para salir de ronda, conjuntamente con el cantador. Los gaiteros acompañaban con sus sonidos estridentes a los dances, bailes y pasacalles. Y las pequeñas orquestinas, así como las orquestas y las bandas de música iban de un pueblo a otro animando las fiestas patronales.

Sirva esta modesta relación de músicos y grupos musicales altoaragoneses de otros tiempos, como homenaje a todos los músicos en el día de su festividad.

Por el Pirineo

Mariano del Tiempo, conocido como “Xaquín o Chaquín” tocaba, en años veinte, con chiflo y salterio, o chicotén, en la procesión de Santa Orosia de Jaca y también amenizaba las fiestas de los pueblos vecinos. Le sucedería Mariano Jiménez Auséns. En Yebra, Tomasico, de Rasal, precedió a Alfonso Villacampa y a su hijo Faustino. Juan Cazcarra se hizo famoso con el apodo de “el gaitero de Bestué”. En Graus una tonadilla de la “llega” recuerda a los tres músicos de Caserras del Castillo, el gaitero Isidro Castel y los dulzaineros Pedro Lloret y otro del que no conocemos el nombre:

“Amadruga, druga druga,
amadruga repatán
a'sperá los tres gaiteros
de Caserras a Solans”.

En muchos pueblos había músicos locales que amenizaban las fiestas pequeñas, los bailes de sociedad y las de los pueblos de alrededor: músicos de Santa Cilia, Javierregay, Javierrelatre, Aísa, Ansó, Acumuer, Berdún, Labuerda, Biniés, Echo, Larués, Santa Cruz, Paternoy...

En la comarca jacetana se hizo muy popular el violinista Félix Biniés, de Biniés. Por el Sobrarbe: Juan Antonio Bardají, de Guaso; Joaquín Buil, de Labuerda, Enrique Mur, de Asín; el violinista Félix Ramón y el guitarrista José Ramón, entre otros muchos.

Orquesta Lacasta en el Casino de Jaca

El 22 de noviembre de 1957 debutó en Jaca la “Agrupación Musical Santa Orosia”, bajo la dirección de su creador Miguel Lerma. Jaca ya tenía una gran tradición musical aportada por la “Agrupación Musical” y por las orquestinas que amenizaban las fiestas de los pueblos de la comarca; entre otras, la “Banda Municipal de Jaca”, dirigida a principios de siglo por el Sr. Pomar; la “Orquestina Jacetana” o el “Quinteto Jacetano”, dirigido por Juan Cajal, y la “Orquesta Lacasta”.

Tampoco podemos olvidar las bandas de los destacamentos militares de Jaca: Regimiento de Cazadores, de Sicilia y de Galicia.

Rondalla en las fiestas de Javierregay, 1931

Simón Dieste Garcés dirigía la banda municipal de Botaya. El maestro Ignacio Baile formó en 1930 una banda en Ansó, compuesta por niños del pueblo. Baile había sido el director de la banda de Torres de Berrellén. David Capillas también constituyó una orquestina en Larrés.

Rondalla en Aragües del Puerto en los años sesenta. Foto Barrio

El día de Santa Cecilia de 1928 hizo su estreno la banda de música de Benabarre, bajo la dirección de Antonio Pérez Alcázar. A finales del siglo XIX ya existió una banda en Benabarre, que feneció al poco de nacer. Ángel Puyuelo dirigía la música de Fiscal. Había banda en Bielsa...

Banda de Las Paúles, en 1929, organizada por Delfín Berenguer. Foto: G. Gallego 

En 1929 surgió la banda de la localidad ribagorzana de Laspaúles, gracias a la tenacidad de Delfín Berenguer. Más antigua era la banda municipal de Graus, dirigida en los años veinte por Cándido Cánovas, y la banda Gradense por Domingo Viu. La banda de Lascuarre la dirigía el reverendo de la localidad Vicente Quintillas Barrales. Y José Armella Sardá fue el director, en los primeros años de este siglo, de la banda de Arén.

El Somontano, La Litera y la Ribera del Cinca

En Barbastro estaba la banda Barbastrense, dirigida a principios del siglo XX por el Sr. Cote, y el quinteto del Hotel San Ramón. En las fiestas de San Ramón de 1929 se presentó la nueva banda municipal de Barbastro, dirigida por Miguel Bellosta. También había otros grupos en la ciudad: la orquesta del Teatro Principal, dirigida por Pablo Ibáñez; la orquesta dirigida por el músico Santamaría, el quinteto de Sebastián Gistaín o la orquestina dirigida por Carrasco. En Naval se formó otra orquestina denominada “Jazz Alto-Aragonesa”. En Estadilla la banda de “La Carrodilla”...

En la Litera hubo, asimismo, una larga tradición musical. Los tres “Ciegos de Alcampell” se hicieron populares cantando, con guitarra, bandurria y violín, canciones populares en la comarca. Entre las poblaciones con orquestinas y bandas debemos destacar de Azanuy, con las orquestinas: el “Terceto de Azanuy”, la “Rufas” y “La Familiar”. No menos conocidos fueron los grupos musicales de Tamarite: “Los Llaseras”, los hermanos “Los Navarros”, la banda “La Filarmónica”, dirigida por Mariano Aguilar, y la orquestina “Par de llons”.

Rondalla en las fiestas de Santalecina, 1932

El violinista Mariano Serrato dirigió a la “Orquestina de Binéfar”. En esta villa estaba, además, la orquestina “Ideal Jazz” y la banda. Otras músicas de la comarca fueron la banda de Camporrells (años veinte), la de los “Nois” de Castillonroy, la de Peralta de la Sal (años veinte), la de Albelda, “Estrellas Negras” de Binaced, “Casino”, “Catiusca”, “Columbia”, etcétera.

Orquesta Ríos, de Belver de Cinca
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La banda de Monzón tiene una larga trayectoria musical, que permanece en la actualidad con “La Lira”; sus directores, en los años veinte y treinta, fueron Manuel Porte y Vicente Muntolín. Antonio Ríos y sus hijos dirigieron las diferentes generaciones de la Orquestina “Ríos”, de Belver de Cinca, muy conocida por toda la provincia.

Igualmente gozó de fama en la provincia el “Terceto de Alcolea, dirigido por Antonio Sender; la orquestina “Ramos”, de Alcolea, dirigida por Manuel Ramos, o la “Ontiñenense” u orquesta de Ontiñena, dirigida por Ramón Lafarga y José Guioni; éste sería director, posteriormente, de la banda de Fraga y de la orquestina “La Sinfónica”, de Sariñena. La banda de Fraga también estuvo dirigida por el músico Villanova (años diez) y por el maestro Sansó (años treinta).

"Rondalla Oscense" en el Festival Ferroviario de Jaca, 1925. Foto: F. de las Heras
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La Hoya y los Monegros

La banda Oscense, o de Huesca, dirigida por Manuel Sariñena, junto con las militares, amenizaron durante el primer tercio de siglo las fiestas de Huesca. Otras bandas de la capital fueron la de la Escuela de Artes y Oficios, la de cornetas y tambores del Batallón Infantil o la que se presentó en las fiestas de 1944, integrada por jóvenes acogidos en las Residencias Provinciales. En la capital surgieron muchos músicos que formaron o dirigieron otros grupos, como Luis Roig, Gregorio Barrio, Mariano Funes, los hermanos Ger, Victoriano Monsón o Domingo Ballábriga.

Banda Sinfónica de Sariñena, en Esplús 1930. Foto: Guioni Kebetti
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José Guioni fue el director de la orquestina de Ontiñena y de la “Orquesta Sinfónica” de Sariñena. Otro grupo de Ontiñena se denominó “Orquesta Jazz-band-Dancinc”.

Chimillas. Vecinos y músicos en las fiestas de 1932
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Algunos músicos destacados de la comarca, en los primeros años del siglo XX, fueron: Rafael Mavilla y José Latre, de Angüés; Mariano Buisán, de Peralta de Alcofea, y Victorián Santolaria, de Siétamo. En esta villa nacieron dos de los músicos más populares de la provincia, Pedro Antonio Burgasé Artero, que tocaba el violín, y su hermano, ciego, Eduardo, que tocaba la guitarra; se les conocía como “Los Ciegos de Siétamo”.

Banda municipal de Almudévar dirigida por Teodoro Sanagustín (en círculo), 1932

La banda de Almudévar debutó en 1932, siendo su director Teodoro Sanagustín. La de Tardienta estuvo dirigida por José Pastor, director también de la banda del Regimiento Valladolid, y la de Gurrea la dirigió Salvador Pla.

Loarre: "Barones del Ritmo"

Otros lugares con grupos musicales fueron: Loarre (“Estrellas del Jazz” y “Barones del Ritmo”), Ayerbe (la banda “Ayerbense”, formada y dirigida por Emilio Ponz en 1904, y “Los Teller”), La Peña (orquesta dirigida por Pedro Luna)...

Banda de Ayerbe en 1950. Foto: fontaneta.blogspot.com

Entre los músicos más conocidos de la comarca monegrina hemos de destacar a los gaiteros: Los “Becana”, de Robres; Senén Pueyo, de Castejón de Monegros; Vicente Capitán, Juan Mir o Martín Blecua, de Sariñena; Agustín Ballarín, Daniel Labrador... Los hermanos Almunia, de Lagunarrota, dirigieron una banda a principios de siglo XX. Hubo otros músicos aficionados, como Juan Latorre, de Berbegal, o Cambreta, de Capdesaso.

Charanga de Grañén en Belver

Las fiestas de Sariñena eran amenizadas por las bandas militares, aunque en los bailes del Casino tocaban pequeñas orquestinas, entre otras las locales: “Merriment Jazz”, “La Sinfónica”, la “Juarinín” o el sexteto “Orfeón Sariñenense”, dirigido por el maestro Orós.

Mozos de Triste con los instrumento de la orquestina

En Castejón de Monegros hubo gaiteros; allí también nació el organista Antonio Anadón, y hubo banda de cuerda de la Sociedad Juvenil, todo ello en los primeros años de siglo XX.

Y para finalizar, Bernardino Pares dirigió la banda municipal de Alcubierre a principios del siglo XX. En esta misma población surgió la sociedad filarmónica “La Alcubierrense” y otra orquestina que estuvo dirigida por Pascual Lasheras.

 Mozos de Alerre en las fiestas de 1933
  
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sábado, 12 de noviembre de 2011

José Antonio Adell y Celedonio García propuestos para "Altoaragoneses 2011"

García y Adell

José Antonio Adell y Celedonio García

Premio Félix de Azara por su gran labor de divulgación de la
historia, la cultura y las costumbres de Aragón. Su trabajo ingente
en publicaciones, conferencias y dinamización deportiva
y cultural provocan la demanda desde multitud de pueblos.

viernes, 11 de noviembre de 2011

A modo de introducción

Baile en Ansó
  LA FIESTA
"Cuadernos Altoaragoneses"
Diario del Altoaragón, Domingo, 8 de octubre de 1989

Por José Antonio ADELL CASTAN y Celedonio GARCIA RODRIGUEZ

La fiesta cumple una función importante y trascendente en la vida del hombre. Puede decirse que existiendo la vida existe la fiesta como fenómeno social vinculante. Para que la fiesta impregne la vida debe haber un determinado grupo humano que debe proponer se vivirla, por propia voluntad del grupo, apelando a la tradición y a la continuidad o, simplemente, a la celebración colectiva.

Buscar el origen de la fiesta es buscar el origen del grupo humano, del hombre en definitiva. Carmelo Lisón dice que da voz fiesta, significando alegría, diversión y solemnidad religiosa, hace ocho siglos que suena en español. La energía de la palabra es tal que ha brincado de nuestra lengua a otras... (1). Si la palabra suena desde hace ocho siglos, la celebración festiva existe desde que el hombre aparece en nuestro solar. Las pinturas rupestres podrían aportarnos muchos datos sobre celebraciones mágico-religiosas existentes, ya, en el Paleolítico Inferior.

A partir de los años setenta comienza a perfilarse un gran interés desde la Etnografía, Antropología, Sociología e Historia por el tema festivo. Las aportaciones han sido diversas y, en nuestro país, númerosos trabajos han abordado el tema, algunos con excesiva teorización, otros con excesivos elementos descriptivos, pero, en la mayor parte de los casos, con aportaciones de interés, que permitirán que en los próximos años haya una mayor profundización en el tema.

Rodríguez Becerra, estudioso de las fiestas andaluzas, dice que éstas no son importantes o relevantes para el conocimiento del hombre frente a la economía, la política o la organización social, pero “la importancia de lo festivo en el contexto de la cultura merece, sin duda, mayor atención por ser una actividad indisolublemente ligada al hombre del presente y del pasado hasta tal punto que puede calificarse de complejo cultural de carácter, universal” (2).

El mismo autor reconoce numerosas funciones en las fiestas: ritualización de una serie de cualidades, valores y fenómenos sociales, función social de refuerzo o de expresión, elemento de identificación, elemento de promoción individual y familiar, función integradora de la familia, función psicológica, función estética y función económica.

Caro Baroja también comenta alguna de estas funciones de la fiesta y en su obra «El Carnaval» dice que no debemos dejarnos seducir por los que «desprecian la reconstrucción en cualquier investigación antropológica. Una cosa es reconstruir sobre conjeturas y asociaciones y otras es contar, lisa y llanamente, lo que averigüemos explorando un pasado más o menos remoto, pero concreto en países y pueblos que nos son familiares» (3). En muchos trabajos sobre fiestas, los autores se han dejado llevar por una «mitificación y ritualización» de los componentes festivos que han desvirtuado el contexto histórico-social de las mismas.

La fiesta se ha transformado al mismo tiempo que la sociedad terminando por imponerse los elementos de cultura universal a los de cultura local o autóctona. Por esa razón estudiar el origen y evolución de las fiestas de nuestros pueblos es analizar su propia historia como grupo.

Mojiganga de Graus
LA FIESTA EN ARAGON

La fiesta aragonesa se encuadra, aunque con ciertas características especiales, en el contexto cultural festivo del área mediterránea. Los estudios sobre el fenómeno festivo aragonés no abundan, pero hay algunas aportaciones interesantes. Carmelo Lisón Tolosana estudia tres fiestas aragonesas, localizadas geográficamente en La Fueva (Huesca), La Almolda (Zaragoza) y Mosqueruela (Teruel) y concluye el trabajo aportando interesantes valoraciones.

Para el autor la fiesta puede ir mucho más allá de los datos de la experiencia inmediata, de la situación y marco concreto de la comunidad y también de todo el conjunto de originadores e intensificadores. La fiesta en este contexto es «transcendencia subjetiva del datum; es una fabricación gratuita de un mundo estético, simbólico, transcendente». (4). Para el autor los límites, los accidentes geográficos, las divisiones naturales o humanas, la estructura relacional, etcétera, pueden actuar como propulsores de fiestas, pero será nuestra mirada mental intencional la que rechaza mecanismos y selecciona otros puntos o marcos de referencia a los que presta valor y significado inmediato.

Elisa Sánchez realizó su memoria de licenciatura sobre el tema festiyo, analizando el ciclo anual festivo de la provincia de Teruel. Señala autora que «éramos conscientes de que el abandono de los pueblos ha producido el olvido de la fiesta, pero en nuestro trabajo de campo siempre encontramos quien nos facilitase datos antiguos de su celebración y de los elementos que la integraban» (5). La misma situación se produce en el Alto Aragón, especialmente en las comarcas pirenaicas yen el Somontano. Algunas localidades o aldeas continúan reuniéndose una vez al año, el día que celebran la fiesta, para reme morar y continuar la tradición. El pueblo no existe, no queda nadie en el mismo, pero sus antiguos pobladores han querido como mínimo mantener la fiesta como vínculo de unión y de identidad.

Antonio Beltrán Martínez establece algunas de las características de las fiestas aragonesas entre las que destacamos el regreso de ausentes «que, esperan esta ocasión para reunirse con la familia, amigos, paisanos como corrección del desarraigo producido por la emigración habitual de nuestros medios agrícolas (6). Hace también referencia a las ferias y mercados, que constituían una fiesta por sí mismos, provocando la afluencia de compradores y vendedores de diversos lugares. En muchas de estas ferias está el origen de las fiestas de algunos pueblos.

Enrique Satué Oliván preparó su tesis de licenciatura sobre un tema festivo «Las romerías de Santa Orosia». En este valioso trabajo se analizan diferentes aspectos interrelacionados con las romerías a Santa Orosia en Yebra de Basa y Jaca. A lo largo de las páginas de su trabajo se estudia la concepción cíclica del tiempo de la sociedad tradicional pirenaica, sus creencias y supersticiones, sus formas de vida, etcétera. El origen de muchos rituales hay que buscarlo, según el autor, en el sustrato precristiano: «Estos rituales paganos fueron sustituidos por el Cristianismo, quien trató dé borrarlos de las mentes populares, aunque siempre existió un substrato subyacente que afloraba entre las manifestaciones cristianas...» (7).

Disparate de Carnaval (Goya)
EL CARNAVAL, LA FIESTA POR EXCELENCIA

Una de las fiestas n las que hay que buscar su origen en el sustrato precristiano es, sin duda, el Carnaval, que aún en la actualidad tiene arraigo en algunos valles pirenaicos. Manuel Benito ha estudiado el ciclo carnavalesco en el Pirineo Central. El punto de partida de su trabajo «se fundamenta en nuestra idea de que, el hombre, viene creyendo que todo cuanto le rodea ha tenido o tiene un alma que le mueve, y que todos los fenómenos se producen por un poder casi siempre, se ve personificado en algo tangible e influenciable por él: un mito, un santo...» (8).

Josefina Roma también ahonda y profundiza en el Carnaval aragonés. Habla de la traslación de los rasgos del Carnaval a otras fiestas: «Por otra parte, al ser carnaval el espejo en que miran las demás fiestas, ha llegado a entenderse su ceremonial como el de la fiesta en general y no es extraño que las fiestas tengan en parte alguno de sus caracteres, que á la gente que lo celebra le parecen simplemente indicativos de fiesta» (9). Cree la autora que las fiestas alrededor del año no constituyen elementos esporádicos que surgen aislados unos de otros, sino que se relacionan entre sí y se complementan y es necesario un estudio global de todas ellas.

Este será, en parte el objeto de las próximas colaboraciones: estudiar globalmente varios pueblos del Alto Aragón analizando las diferentes celebraciones festivas anuales.

CITAS BIBLIOGRAFICAS
  • (1) Lisón Tolosana, C.: «Aragón festivo (La fiesta como estrategia simbólica)» en Antropología social y hermenéutica. Madrid, F.C.E., 1983, página 43.
  • (2) Rodrlguez Becerra, S.: «Las fiestas populares: Perspectivas socioantropológicas» en Homenaje a Julio Caro Baroja. Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas, 1978, página 916.
  • (3) Caro Baroja, J.: El Carnaval (Análisis histórico-cultural). Madrid, Ediciones Taurus, 1979, página 394.
  • (4) Lisón Tolosana, C.: Op. cit., página 82.
  • (5) Sánchez Sanz, E.: «El ciclo festivo en la provincia de Teruel, en Kalathos -1. Teruel, S.A.E.T., 1981, página 63.
  • (6) Beltrán Martínez, A.: Fiestas.-en Enciclopedia Temática de Aragón. Volumen 1. Zaragoza, ediciones Moncayo, 1984, página 63.
  • (7) Satué Oliván, E.: Las romerías de Santa Orosia. Zaragoza, D.G.A., 1988, página 53.
  • (8) Benito Moliner, M.: .El ciclo carnavalesco en el Pirineo Central» en III Seminario de Carnaval. Cádiz, 1988 (inédito).
  • (9) Romá Rlu, J. Aragón y el Carnaval. Zaragoza, ediciones Guara, 1984, páginas 91y 92.
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lunes, 7 de noviembre de 2011

Joaquín Costa viaja a Morata de Jiloca

CHARLA CON PROYECCIÓN
Vida y obra de Joaquín Costa
Morata de Jiloca, 9 de noviembre de 2011
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jueves, 3 de noviembre de 2011

miércoles, 26 de octubre de 2011

Trailer de "El último templario"

Hacer clic en la imagen
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EL ÚLTIMO TEMPLARIO
Comic de Juanfer Briones
http://artlan-laisladelaimprudencia.blogspot.com/
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jueves, 20 de octubre de 2011

Joaquín Costa con los aragoneses de Andorra la Vella

Vida y obra de Joaquín Costa
Andorra la Vella, 21 de octubre de 2011
Sala de Actos del Comú d'Escaldes Engordany
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XXVII Carrera de la Solidaridad por la Asociación Síndrome de Down en Binéfar


 El binefarense José Antonio De la Fuente y la montisonense Nuria Sierra vencieron en la XXVII Carrera de la Solidaridad, celebrada el sábado en Binéfar con motivo de las Fiestas Mayores.

Todos los premios y primas obtenidos por los atletas fueron donados a la Asociación Síndrome de Down Aragón. La cantidad total, entre los premios aportados por el Ayuntamiento y las primas recaudadas entre el público, ascendió a 1.366 euros.






Más de una treintena de niños participaron en las carreras previas a la categoría absoluta. Fernando García “Phondy”, José Antonio Adell, Elian Périz; Mercedes Martínez, concejal de Deportes, y Máximo López, representante de la Asociación de Síndrome de Down, se encargaron de dar las salidas a los niños, y el alcalde de Binéfar, Agustín Aquilué, la dio a los mayores. Previamente, los diecinueve corredores de la categoría absoluta posaron con las autoridades y miembros de la Asociación Síndrome de Down.


En la clasificación masculina, desde las primeras vueltas se situaron en cabeza José Antonio De la Fuente y Daniel Fuentes, seguidos de José María Pardo, Fernando Garcia “Phondy” y José Manzanares. En este orden finalizarían la carrera, aunque la disputa de las numerosas primas que se entregaron en el trascurso de las 25 vueltas en la Avenida de Aragón, hasta cubrir unos nueve kilómetros, dividieron el quinteto en pedazos. De la Fuente y Fuentes mantuvieron un mano a mano durante gran parte de la carrera y en las últimas vueltas el binefarense se encaminó en solitario a la meta.



En la prueba corrieron cuatro féminas, Nuría Sierra, vencedora de la categoría; Cristina Espejo, segunda clasificada; Mónica Saludas, que pisaría la meta a continuación, y la joven Isabel Linares, que ya había participado en una carrera de niños.

Los demás participantes, Antonio Oliván, Alberto Novell, Óscar Espier, Juan Antonio Agustín, Néstor Galindo, Joaquín de la Mata, Raúl Ortas, Lalus Mohamed, David Carrasco y Ricardo Martí, completaron el plantel de corredores solidarios, y ofrecieron un bonito espectáculo con la disputa de las primas ante en numeroso público que abarrotaba las aceras de la avenida de Aragón.

Nuria Sierra y José Antonio De la Fuente bailaron la "Jota de los pollos"



Las autoridades citadas, junto con la presidenta del Club Atletismo Binéfar y Mª Pilar Costa, teniente alcalde del Ayuntamiento de Binéfar, entregaron los trofeos a los vencedores.


Clasificaciones infantiles:

Nacidos a partir del 2003: Masculina: 1. Samuel Lumbierres, 2. Román Vicente y 3. Javier Guillera. Femenina: 1. Clara Abadía, 2. Leire De la Fuente y 3. Ana Mª De la Fuente.

Nacidos entre 2000 y 2002: Marculina: 1. Marcos Abadía, 2. Álvaro Pallarés y 3. Néstor Vicente. Femenina: 1. Berta Torres y 2. Miriam Asensio.

Nacidos entre 1996 y 1999: Masculina: 1. Javier Biel y 2º Muba Fofana. Femenina: 1. Celia Pardo y 2. Isabel Linares.

Descárgate la crónica del Diario del Altoparagón en pdf:
http://www.diariodelaltoaragon.es/Deportes/NoticiasDetalle.aspx?Id=706801
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Película de la Carrera de la Solidaridad en imágenes


Fotos: Celedonio García
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